Entre la mentira y la verdad, ella esconde su rostro.

De falsos triunfos ganados.

Las verdades de sus derrotas.

Símbolos  que marcan su voluntad.

 

 

 

 

Esconde su figura entre las sombras.

Ella baña  su cuerpo en las nostalgias de los tiempo vividos.

Y remoja las ganas en el fondo del café amargo de cada mañana.

 

 

 

Fue guerrera,  hace muchas lunas atrás.

Fue pasión y fue amor  antes de que su llama apagara.

Hoy se cubre con la luna de plata que la acompaña a su final.