Que el viento borre mis pasos y que despeine mi larga melena.
Que sacuda mis ideas  y   las  pierda en el olvido
Que por cada suspiro  se rompan las fronteras de lo real y lo irreal.

 

Que suave  y lento,  como un sueño eterno y infinito.
Como batiendo las alas a un destino incierto.
Como el sueño de los benditos.

 

Alas  tener quisiera  y dejar a tras  los jirones de mi piel.
En el olvido  de las nostalgias  y  la sed de los malditos.
Renacer como el ave fénix desde las cenizas.

 

 

Olvidar tu nombre. Olvidar tu piel. Olvidarlo todo de una  buena vez.
Como la frágil memoria  del  loco  de los cuentos.
Como el último  texto de un epitafio.
Como el olvido de mis días  y  mis noches  junto a ti.