Dispuesta entre las sabanas blancas.

Tan desnuda, voluptuosa  y  ansiosa.

Mire tu faz sonrosada.

 

Tus ojos hechizantes  luceros.

Tu boca tan fría, bajo el ardor de la mía.

Clavando  mi  viril  anhelo.

 

Mientras la noche todo lo cubría.

Logre bajar en un instante supremo.

La luna y las estrellas

Que iluminaron tu lubrico éxtasis...